Intentando abordar un vuelo con destino a Buenos Aires, este 18 de agosto fue detenido en el aeropuerto internacional de Viru-viru, en Santa Cruz de la Sierra, Fernando Cerimedo, luego de que la justicia boliviana ordenara su captura por su presunta vinculación con un ataque de sicarios contra su pareja, la abogada Nadia Beller.

La víctima del ataque logró sobrevivir de milagro a un tiroteo perpetrado a las afueras de un hotel. Según denunció públicamente Beller, el intento de asesinato fue una acción coordinada por Cerímedo para silenciarla, luego de que ésta descubriera los negocios turbios que el estratega mantenía en torno al contrabando de combustible y oro, en complicidad directa con el presidente boliviano, Rodrigo Paz.

A nivel regional, Cerimedo es considero un poderoso “tiritero digital”, dado su rol central en el diseño de estrategias de comunicación política y manipulación de masas. Fue pieza crucial en las campañas electorales de Javier Milei en Argentina y de Jair Bolsonaro en Brasil. A través del uso de granjas de bots y trolls —estructuras digitales compuestas por miles de cuentas falsas coordinadas de manera sistemática—, el estratega se dedicaba a desinformar e intoxicar la conversación pública en internet con el objetivo de destruir a los rivales políticos de sus clientes, operando bajo la lógica de un mercenario del algoritmo al servicio del mejor postor.

Chile no fue exento del alcance su maquinaria. A través de su agencia, Numen, Cerimedo influyó activamente en el plebiscito constitucional chileno en apoyo a la opción del “Rechazo”. Bajo la generación de likes (Me Gusta), comentarios y reproducciones masivas en Facebook, TikTok, Instagram, o YouTube, se engaña al sistema que pasa a considerarlo como un contenido muy popular, derivando en la recomendación a usuarios reales. Además de esta estrategia de manipulación, la agencia implementó tácticas basadas en la difusión de encuestas deliberadamente falsas. Asimismo, la firma tejió sólidas redes de contacto con diversos actores políticos chilenos ligados al partido Republicanos, como la actual diputada por la Región del Bío Bío, María Paz Charpentier.

La caída de Fernando Cerimedo no solo marca el colapso de un influyente operador político acusado de un crimen atroz, sino que deja al descubierto la extrema vulnerabilidad de las instituciones democráticas de América Latina frente a las campañas transnacionales de desinformación y manipulación digital en el mercado negro de la política.