Sin un permiso oficial y en un operativo nocturno, una escultura fue instalada en el Waterloo Place, en frente a la Cámara de los Comunes, en pleno centro político y administrativo de Londres.
De dimensiones similares a las que ya alberga el espacio, pero sintetizando una historia más reciente, la obra retrata el caminar de un oligarca que, cegado por su propia bandera, avanza erguido y con decisión hacia un abismo.
La autoría de esta pieza, que fue vista por primera vez por la mañana de este jueves por transeúntes y visitantes de la zona, fue revelada un día después, es decir, para el Día del Trabajador, luego que el artista la corroborara mediante un video publicado en su cuenta de Instagram, que desató un sinfín de elogios tanto en esta red como en X, alcanzando altos niveles de viralización e interacción al ser republicada por influencers.
De la obra se ha desprendido una crítica en torno a líderes que, obnubilados y obsecuentes con la mantención de poder, intentan de forma obstinada sustentar su actuar en una consigna que ya no guarda la misma validez.
Por @pablomunozl