Santiago de Chile se convertirá en la sede de la quinta edición del Foro Madrid, un encuentro internacional de fuerzas de derecha y ultraderecha programado para los días 3 y 4 de septiembre. Organizado por la Fundación Disenso —el think tank del partido español Vox, presidido por Santiago Abascal—, el evento se desarrollará bajo el lema “Una nueva era para Iberoamérica” en el Centro de Eventos Casa Piedra San Carlos de Apoquindo. La cumbre se estructurará en cuatro ejes temáticos: democracia y libertad, economía y prosperidad, seguridad y Estado de derecho, y defensa de Occidente. Su propósito es reflexionar sobre el escenario regional y coordinar acciones frente a lo que consideran “amenazas” de agrupaciones de izquierda como el Foro de São Paulo, el Grupo de Puebla y la Internacional Progresista.

La elección de Chile como país anfitrión obedece a los triunfos políticos de las fuerzas conservadoras en nuestro país, como el 62% de rechazo a la propuesta constitucional de 2022 y el desempeño electoral de José Antonio Kast. Entre quienes participarían destacan el propio Abascal y Kast. Desde la organización señalan que la región vive un “cambio de tendencia” debido a las victorias electorales de figuras como Javier Milei en Argentina y Donald Trump en Estados Unidos. El encuentro concluirá con la firma de la “Declaración de Santiago de Chile”, un documento diseñado para fijar una hoja de ruta común para la cooperación política de estas fuerzas en los próximos años.

El foro coincide con un importante debate político local sobre la figura de Kast y su propuesta de implementar un estado de excepción constitucional de seguridad pública decretado únicamente por el Presidente de la República. Esta iniciativa legislativa ha generado acusaciones de “iliberalismo” tanto en sectores de izquierda como en la derecha moderada chilena. Críticos como el senador Luciano Cruz-Coke (presidente de Evópoli) señalaron que la reforma “raya en lo iliberal”, mientras que el politólogo Alfredo Joignant calificó la sospecha de legítima aludiendo a la participación de Kast en redes ultraconservadoras contrarias al aborto y a la “ideología de género”. Por su parte, Kast ha descartado categóricamente estas afirmaciones, argumentando que su disposición a dar entrevistas demuestra que no es iliberal.

En paralelo, la oposición de izquierda en Chile ha manifestado un fuerte rechazo a la realización de este encuentro internacional en el país. La secretaria general del Partido Comunista y exembajadora, Bárbara Figueroa, catalogó la instancia como una “cumbre de ultraderecha” en la que participan actores políticos que, según su visión, buscan ver de qué manera “exterminan” a quienes piensan de forma distinta y pertenecen al mundo progresista y de izquierda. La confirmación de la asistencia de Kast y la fuerte reacción de la oposición hacen evidente el clima de tensión y polarización política que rodea la antesala del evento.