El pasado 4 de agosto, concluyó en el Congreso el último trámite legislativo de la megarreforma (Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional) con la aprobación  del controversial sistema de compensación fiscal por parte del Senado, que entregará el 100% de los ingresos perdidos por los municipios debido a la exención de contribuciones a personas mayores de 65 años.

Según BioBioChile, el Estado compensará 110.000 millones de pesos chilenos directamente al Fondo Común Municipal (FCM) y otros 80.000 millones de pesos chilenos a las municipalidades perjudicadas, ya que dejarán de recibir sus ingresos propios permanentes. Cabe destacar que de esta última cifra la mitad irá en beneficio de seis comunas y la otra mitad a las 339 municipalidades restantes.

Alcaldes de oposición han declarado que el mecanismo es totalmente “regresivo” porque compensa con impuestos generales de todos los chilenos (como el IVA de productos básicos) los servicios de las comunas más ricas, como Las Condes, que recibirá unos 13 mil millones de pesos de lo recaudado, mientras que 174 alcaldes oficialistas apoyaron la medida por el riesgo de perder estos recursos a corto plazo.

La regresividad que acusan los alcaldes de oposición se debe a que la compensación recaudada con impuestos generales privilegia la devolución directa a cada comuna  por sobre la redistribución con equidad territorial del FCM, un componente solidario que permitiría que las comunas con presupuestos más bajos pudieran financiar en su totalidad las necesidades de su población.

Si bien la megarreforma salió del Congreso, todavía falta que se revise debido a un posible veto del Ejecutivo, como el anatocismo o el olvido financiero, y el fallo a un requerimiento presentado por parlamentarios de oposición ante el Tribunal Constitucional por la invariabilidad tributaria de 20 años que favorece a grandes empresas.