El 8 de marzo de 2023, la Cámara de Diputados propinó un golpe inesperado al programa de gobierno del presidente Gabriel Boric. Con un estrecho resultado de 73 votos a favor, 71 en contra y 3 abstenciones, la iniciativa no alcanzó la mayoría simple necesaria, cerrando la puerta a toda discusión de sus contenidos. La balanza la terminó por inclinar la ausencia de tres parlamentarias clave —Viviana Delgado, Pamela Giles y Mónica Arce—, cuyas desavenencias previas con el Ejecutivo, particularmente un altercado entre la diputada Delgado y el ministro de Educación, resultaron determinantes para la derrota oficialista.
Luego de la votación, el entonces ministro de Hacienda Mario Marcel, calificó lo acontecido como una “mala noticia para quienes esperan un país más justo” y una celebración para quienes eluden impuestos.
Analistas también repararon en que no sólo se trataba de un momento propicio en términos de repunte del crecimiento y disminución de la inflación, sino que además, reformas como aquellas deben desplegarse en el tiempo y no empiezan a funcionar íntegramente el primer año, sino que van de manera escalonada estableciendo mecanismos para cumplir con los objetivos de recaudación y por tanto las promesas de campaña.
Esa noche y desde Tarapacá, el presidente de la república envió un mensaje lamentándose de lo ocurrido en la Cámara, aludiendo a ejemplos concretos en privaciones en materias de financiamiento estatal, como en pensiones, que no alcanzan para cubrir con las necesidades básicas y en una deuda histórica con miles de profesores de nuestro país.